Várices

Doctor… ¿mi dolor de piernas es por “várices internos”? ¿me puede dar un “accidente vascular” por mis várices? ¿puedo llegar a perder mi pierna por mis várices?… Cientos de preguntas como éstas, llenan de preocupaciones a
los pacientes y de pacientes, las consultas de los cirujanos vasculares.

La verdad es que las venas varicosas si son un problema muy frecuente, pudiendo afectar a 4 de 10 mujeres sobre los 40 años. Su repercusión y consecuencias también son muy variadas, llegando desde lesiones permanentes de la piel de las piernas, especialmente en la región interna de los tobillos (por ejemplo, cambios de color de la piel, descamación que pica, llegando hasta heridas de difícil cicatrización o úlceras),
hasta tendencia permanente a que se hinchen (edema) las piernas en el transcurso del día. También es cierto, que
aumentan los riesgos de presentar trombos en su interior (varicoflebitis o trombosis superficial), pero no es lo mismo que presentar trombos en las venas profundas, como tampoco es correcto pensar que las venas profundas puedan estar varicosas (no existen los várices internos). De esta manera, presentar várices no es una sentencia para
quienes los sufren. Algunos pacientes se benefician de la cirugía para tratar las várices, los que pueden ser extraídos (resecados) o “ocluidos” internamente, mediante calor producido por ondas de radiofrecuencia o por un haz láser.
Otro grupo de pacientes, puede tratarse mediante inyección de una espuma “esclerosante”, medicamento que también ocluye las venas dilatadas haciéndolas desaparecer. También hay que mencionar que hay un grupo de pacientes los que NO deben operarse, ya que, sus várices son una consecuencia o manifestación de alteraciones definitivas de las venas profundas, que al no poder llevar efectivamente la sangre de vuelta al corazón, requieren de una vía alternativa para hacerlo, desviando el flujo a las venas superficiales que se dilatan. Si se sacan, el retorno de sangre se empeora.

Distinguir unos de otros, requiere de una evaluación médica. Sin embargo, todos los pacientes que tienen várices, sin
importar a cuál de estos grupos mencionados pertenezcan, se beneficiarán de medidas básicas que pueden evitar la mayoría de las consecuencias y de los síntomas. Entre estas medidas están el caminar rutinariamente, dormir con la cama levantada de los pies, usar lubricación de las piernas y comprimir las piernas con medias especiales de compresión graduada. Estas medidas, incluso son útiles y necesarias en los pacientes que han sido operados de várices, para evitar que vuelvan.

Muchos problemas se retrasarán o se evitarán implementando estas medidas desde ya.